sábado, 26 de febrero de 2011

La dicha no es una cosa alegre (Los Redonditos de Ricota)

Una rumbita se armó, 
una fea carcajada. 
Incombustible no sos, 
cómo bancás ese infierno? 
Soñás la hoguera donde siempre
sos la leña. 
Cuánto tiempo más vas a estar 
esclavizado así, 
refugiado en tu soledad? 
Estás hundido a fondo, 
a fondo... 
Estás tomando de más 
y estás tolerando todo. 
Lastimás tu corazón 
porque ella te ha abandonado. 
Quedaste mordiendo el aire, 
solo y sin dolor. 
Cuánto tiempo más vas a estar 
escavizado así, 
refugiado en tu soledad? 
con tu tortura de TV, 
siempre así. 
La mujercita que amas, 
esa suave flor judoka, 
la va de maga zulú 
y combina tus venenos 
haciéndose la ingeniosa, 
odiosa siempre fiel. 
Cuánto tiempo más vas a estar 
esclavizado así, 
refugiado en tu soledad? 
Estás hundido a fondo, 
a fondo... 
Mientras la vida se va... 
Ay! Mientras la vida pasa 
sin darte cuenta, ahí estás 
con tu cara de colgado. 
Tu ángel guardián es, de todos, 
el más tonto que hay. 
Cuánto tiempo más vas a estar 
escavizado así, 
refugiado en tu soledad? 
Con tu tortura de TV, 
siempre así. 
Tenés la mejor mano 
para sellar tus labios...

sábado, 12 de febrero de 2011

El octubre árabe (Página /12)

Por Atilio A. Boron
La renuncia de Mubarak significa no sólo su desaparición de la escena pública egipcia sino algo mucho más importante: el derrumbe de un régimen que poco después de la muerte de Nasser, en 1970, se había convertido en el gran gendarme regional de los Estados Unidos y en el paraguas protector de Israel, convalidando con su ascendiente sobre el mundo árabe el lento genocidio de la nación palestina. Tal como lo escribiera uno de los ideólogos del imperio en The New York Times, Thomas Friedman, “Egipto ya nunca volverá a ser lo que fue”. Efectivamente: y ése es el dolor de cabeza que tienen hoy los administradores imperiales porque el delicado tablero geopolítico de Medio Oriente saltó por los aires. Era una mesa de tres patas: Irán, Egipto e Israel. La primera pata fue quebrada por la revolución islámica en 1979; con dos, su inestabilidad se hizo crónica. Removida la pata egipcia, el tablero de la región crucial del planeta en materia petrolera se desbarató irreparablemente. Estados Unidos, sostén financiero y político del régimen por cuarenta años, demostró su impotencia cuando las masas egipcias se adueñaron de calles y plazas y tuvo que resignarse a ser un sorprendido espectador de la crisis, una lección de la cual los pueblos de todo el mundo deberían tomar nota.
Ahora, el tantas veces mentado “efecto dominó” dejó de ser una pesadilla de los imperialistas para convertirse en una realidad: no había pasado una hora de conocida la noticia de la renuncia de Mubarak cuando las masas copaban las calles de las principales ciudades de Medio Oriente, y de manera multitudinaria en Argelia, para celebrar la caída del régimen. Ya los tiranos de Jordania y Yemen se habían visto obligados a hacer algunas pequeñas, oportunistas y demagógicas concesiones y en la mismísima Arabia Saudita –donde los partidos políticos están expresamente prohibidos– anteayer se anunció públicamente la formación de uno que, para estupor universal, no fue inmediatamente disuelto y sus líderes encarcelados por el régimen. El rey Abdullah, gran amigo de EE.UU. y a quien, para delicia del complejo militar-industrial, le acaba de adquirir armamentos por valor de 60 mil millones de dólares, está oportunamente poniendo sus barbas en remojo para evitar ser afeitado en seco por sus opositores.
En dieciocho heroicas jornadas de lucha el pueblo egipcio fue el gran protagonista de un acontecimiento que el viejo Hegel no hubiera dudado de caracterizar como de significación “histórico-universal”. Le puso una bisagra a la historia moderna del mundo árabe. No se conquistó todavía la democracia, cuyo logro requerirá enormes esfuerzos: una presencia constante en las calles, perfeccionar las estructuras organizativas y forjar una conciencia política, todo lo cual impediría que la victoria popular sea escamoteada por las fuerzas de la reacción, aún agazapadas entre las ruinas del régimen, o en los titubeos de un sector de la oposición que simplemente aspira a liberalizar módicamente al régimen político preservando el modelo neoliberal causante del holocausto social del Egipto contemporáneo. Se ganó una primera gran batalla, pero vendrán muchas más. Este febrero del 2011 bien podría resultar la reedición de otro, acontecido en 1917, en Rusia, donde también se ganó una crucial batalla que ocho meses más tarde daría nacimiento a una revolución que, con sus logros y sus defectos, cambió el curso de la historia contemporánea. Es demasiado pronto para formular pronósticos de largo plazo. Pero, ¿quién podría ahora atreverse a descartar la posibilidad de que el mundo árabe también tenga su octubre?
PAGINA 12. DIGITAL. SABADO 12/02/2011

viernes, 11 de febrero de 2011

EL PAIS DE LOS SUEÑOS

Era un inmenso campamento al aire libre.
De las galeras de los magos brotaban lechugas cantoras y ajíes luminosos, y por todas partes había gente ofreciendo sueños en canje. Había quién quería cambiar un sueño de viajes por un sueño de amores, y había quien ofrecía un sueño para reír en trueque por un sueño para llorar un llanto bien gustoso.
Un señor andaba por ahí buscando los pedacitos de su sueño, desbaratado por culpa de alguien que se lo había llevado por delante: el señor iba recogiendo los pedacitos y los pegaba y con ellos hacía un estandarte de colores.
El aguatero de los sueños llevaba agua a quienes sentían sed mientras dormían. Llevaba el agua a la espalda, en una vasija, y la brindaba en altas copas.
Sobre una torre había una mujer, de túnica blanca, peinándose la cabellera, que le llegaba a los pies. El peine desprendía sueños, con todos sus personajes: los sueños salían del pelo y se iban al aire (Eduardo Galeano. El Libro de los Abrazos.  Ed. Catálogos. Pág. 32)

Empleo rural, un manual de la explotación (Página/12)

Casi el 70 por ciento de los trabajadores rurales está en negro, cobra menos que el salario mínimo, trabaja de forma transitoria y en malas condiciones de seguridad e higiene.
 Por Javier Lewkowicz
Los nichos de trabajo esclavo o “no libre” recientemente descubiertos componen un universo muy preocupante, pero la mayoría de los trabajadores rurales no se de-sempeña en esas condiciones infrahumanas y, sin embargo, está muy lejos de los derechos laborales alcanzados por buena parte del asalariado industrial. Cerca del 70 por ciento del total de los trabajadores rurales está “en negro”, y de la minoría de registrados una relevante porción cobra por debajo del salario mínimo que establece la ley, trabaja de forma transitoria y en malas condiciones de seguridad e higiene. Hugo Luis Biolcati, presidente de la Sociedad Rural, parecía desconocer esta situación cuando hace unos días indicó que “el salario mínimo del campo supera ampliamente al mínimo, vital y móvil. Y se le suma comida y vivienda”. El empresario generalizó la situación de una ínfima porción de los trabajadores rurales que son los registrados, permanentes y calificados de la región pampeana, un conjunto para nada representativo. Los factores que explican la precariedad laboral en el sector son la debilidad de la acción sindical, el aumento en la proporción de trabajadores transitorios, la vulnerabilidad de los hogares rurales y un escenario de difícil fiscalización.
Al menos un millón de personas se ocupan a lo largo del año de forma permanente o transitoria en el agro, aunque sólo están registrados 320.542, según el último dato del Indec correspondiente al tercer trimestre de 2010. Esto supone una tasa de informalidad cercana al 70 por ciento, duplicando a la media de la economía. Pero esta situación no es homogénea en todos los cultivos y zonas del país. Por ejemplo, la informalidad es especialmente alta en cultivos extrapampeanos hortícolas como el ajo, la cebolla, la zanahoria, y también en la producción yerbatera en Misiones. En cambio, la caña de azúcar en Tucumán y las tareas de empaque en el Alto Valle de Río Negro tienen una mejor realidad laboral, a raíz de una tradición sindical fuerte.
Las fuentes de precariedad laboral más usuales son la inestabilidad, desprotección social, remuneraciones por debajo del salario mínimo vital y móvil y sistema de pago a destajo, junto con malas condiciones de seguridad e higiene. Para tener una idea de la precariedad salarial del sector, en el tercer trimestre de 2010 el Indec observó que el salario para únicamente los trabajadores en blanco fue de 2004 pesos, apenas por encima de los 1740 en que estaba el salario mínimo en ese momento. Sin embargo, el dato sólo toma en cuenta esos tres meses del año y, siendo temporarios la mitad de los trabajadores rurales, el promedio anual es mucho más bajo. Pero, además, hay una fuerte heterogeneidad entre el promedio salarial en los cultivos de cereales y oleaginosas (en general radicados en la región pampeana), de alrededor de 2347 pesos según el organismo oficial, y las hortalizas (1595 pesos), frutas (1719 pesos) y cultivos industriales (1591 pesos), que se ubican fuera de la zona núcleo. Y, de nuevo, esto tomando sólo los datos de los trabajadores en blanco.

La informalidad

“Los factores que explican los problemas de informalidad laboral y, en forma más general de calidad de empleo, son varios. En el plano colectivo, la debilidad de la acción sindical, y desde un costado más micro, cabe resaltar la vulnerabilidad de los hogares de los trabajadores y la incapacidad resultante para disputar ingresos y condiciones de trabajo, ya que no es nada fácil rechazar un empleo en ese contexto. Además, son escenarios muy difíciles de fiscalizar, porque los agentes llegan a la tranquera y el patrón ordena que se vaya la mitad de los trabajadores y queden sólo los que están en blanco”, explicó a Página/12 Germán Quaranta, autor del trabajo “Restructuración y dinámica de los mercados de trabajo agrarios en la Argentina” junto a Francisco Fabio, ambos investigadores del área de empleo y desarrollo rural del Ceil-Piette/Conicet.
Otro punto sensible es la legislación laboral que se aplica sobre el sector, donde rige la ley de 1980, con la firma de Jorge Rafael Videla. “La ley de la dictadura deja afuera a los trabajadores agrarios de la Ley de Contrato de Trabajo y creó el Registro de los Trabajadores Rurales (Renatre), compuesto por las cuatro entidades y el gremio Uatre. El Renatre debería regular las condiciones de trabajo en el sector, pero en cambio el vínculo entre el sindicato y la patronal ha incubado e incentivado la situación que tenemos en la actualidad”, indicó a este diario el secretario general de la Asociación de Trabajadores Horticultores y Floricultores, Ernesto Ojeda. En junio del año pasado, el Gobierno presentó en el Congreso una nueva ley de trabajo rural, que propone que el Renatre pase a la órbita del Ministerio de Trabajo, donde también participarían los representantes del sector. “Vuelve a poner la tarea de registración en manos del Estado, de donde nunca debió salir”, agregó Ojeda. Tanto la Mesa de Enlace como el gremio de los peones rurales, Uatre, rechazaron la iniciativa. Ya en 2008, la Mesa de Enlace se había negado a convalidar la jornada laboral de ocho horas.

El trabajo transitorio

Una situación relevante que está vinculada con la informalidad y también con el trabajo registrado pero muy precario es la de los trabajadores temporarios, que representan la mitad de todo el universo de trabajadores rurales. Estos empleados ven especialmente limitada su capacidad de organización gremial y su número se ha incrementado en forma relativa en los últimos años, a partir de los nuevos paquetes tecnológicos y cambios de formas organizacionales de las empresas.
Por ejemplo, en la región pampeana la siembra directa redujo en un 30 por ciento la demanda de mano de obra respecto de las tecnologías previas. “Los cultivos de soja, trigo y maíz, dados los actuales procesos, presentan en su etapa primaria requerimientos casi insignificantes de mano de obra”, advierten Quaranta y Fabio. También ponen como ejemplo el caso del algodón en el Noroeste del país, ya que en los ’90 con la crisis de la industria textil y la difusión de las fibras sintéticas generó condiciones desfavorables para los pequeños productores incentivando la concentración hacia las explotaciones medianas y la mecanización de la cosecha. Algo similar sucedió con la producción azucarera, puesto que la mecanización de la cosecha de caña de azúcar redujo los requerimientos de mano de obra de 50 mil cosecheros en los años ’60 a 15 mil en los ’90.
Producciones alternativas no logran compensar esas pérdidas de empleo, por lo que a medida que aumenta el nivel tecnológico cae la proporción de permanentes, aumenta el desempleo estacional y los trabajos transitorios, indican los investigadores. Pero además del avance tecnológico, la mayor presencia de trabajo temporario se explica por el cambio organizacional que transitan las empresas del sector, que buscan contratar empleados ajustándose a los tiempos efectivos de trabajo y así evitar tiempos muertos, una vieja estrategia capitalista. “De esta forma, hay una tendencia a ‘eventualizar’ la contratación de los jornales, que se monta sobre la estacionalidad característica de las tareas agrícolas, situación que profundiza y modifica la precariedad y la vulnerabilidad de estos trabajadores”, indican Quaranta y Fabio. Así, hay casos de empresas frutícolas muy grandes que trabajan con sólo diez empleados permanentes.
Esta modalidad que se visualiza en las grandes empresas a veces está asociada al trabajo registrado o en muchos casos subregistrado. “Por más que sea registrado sigue siendo precario. Les es muy difícil conseguir trabajo todo el año y, si no se logra continuidad, los ingresos anualizados son inferiores al salario mínimo”, consideró Quaranta.
El sector rural exhibe situaciones extremas como el trabajo “no libre” o esclavo, donde se vulneran derechos humanos elementales, y un mínimo universo de asalariados bien pagos, como puede ser el maquinista contratado en la región pampeana. En el medio, la gran mayoría de los trabajadores rurales conviven con la informalidad y los flagelos que ello conlleva: menores salarios, jornada de más de ocho horas, falta de acceso a la seguridad social y a derechos adquiridos como vacaciones, aguinaldo y licencia por enfermedad, entre otros. Otro importante núcleo registrado no escapa a la precariedad ligada a la eventualidad laboral, sumada a deficiencias en las condiciones de higiene y seguridad.
PAGINA/12 DIGITAL DEL 11/02/2011

lunes, 31 de enero de 2011

LIBRE CAMBIO, LA SOCIEDAD RURAL Y LA DEPENDENCIA ECONÓMICA

La Mesa doblada

El presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, defendió la postura de libre comercialización que mantiene su entidad junto con Confederaciones Rurales al indicar que la intervención del Ministerio de Agricultura para que la industria molinera compre 500 mil toneladas de trigo a precio pleno a una cooperativa vinculada a la Federación Agraria "atenta desembozadamente contra las más elementales normas del comercio". Y aseguró que "el derecho de propiedad, uno de valores fundacionales de nuestra Nación, está hoy amenazado". El titular de la CRA, Mario Llambías, salió a conciliar y pidió la "unidad del campo".
Durante la apertura oficial de la 69° Exposición de la Sociedad Rural de Neuquén, en la ciudad de Junín de los Andes, Biolcati apuntó contra el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, invitándolo a "sacarse la careta" por ser parte de "una política que ya regaló 2500 millones de dólares a molinos y exportadores". El titular de la entidad rural criticó el modelo porque se "persiste, en una mayor intervención de los mercados y se atenta desembozadamente contra las más elementales normas del comercio".
Además, repitió que "si se continúa con esta política de desestímulo a la producción", va a "faltar pan, carne, y leche en la mesa de los argentinos".
Asimismo, argumentó que "la incertidumbre económica que existe hoy en la Argentina es absolutamente incompatible con las decisiones empresarias", y alertó que "el derecho de propiedad, uno de valores fundacionales de nuestra Nación, está hoy amenazado".
Respecto de la operación por 500 mil toneladas recibida con "beneplácito" por la FAA indicó que es "un nuevo ataque al sistema de comercialización del trigo, y a los productores en general". "Es lo que compra toda la molinería en un mes, y se ordena comprarlo a un solo cliente", exclamó el ruralista
El presidenta de CRA, que acompañó a Biolcati en Neuquén, tomó una postura conciliadora y pidió a sus colegas de la Mesa de Enlace que dejen atrás las discusiones y piensen en la "unidad del campo".
"Priorizar los intereses individuales de nuestras entidades por sobre la defensa de los productores y de la producción nacional no nos ayuda para lograr las soluciones de fondo que necesitamos", aseveró el dirigente.
Respecto de la habilitación ante el pedido de compra de granos por parte de acopiadora cercana a la FAA, Llambías indicó que "se equivocan quienes ven a estos actos de Gobierno como un avance".

PAGINA 12. DOMINGO 30 DE ENERO DE 2011
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No hace mucho terminé de leer “Manual de Zonceras Argentinas”, obra escrita por Arturo Jauretche.
Una de las clases de zonceras identificadas por el autor, son las de carácter económico.
Allí, nos ilustra como el libre mercado, en verdad es la nueva forma de colonizar a los pueblos, a través de la economía. Así, las naciones desarrolladas, condenan a las que se encuentran en vía de desarrollo, al rol de meros proveedores de materia prima, sentenciando a los pueblos a la miseria permanente.
Claro, quién se beneficia de este modelo de la Argentina como ‘almacén del mundo’, es la oligarquía agraria, puesto que ellos son los que producen esa materia prima que finalmente será exportada a los imperios económicos.
Por supuesto, la oligarquía agraria está conformada por las familias tradicionales (no casualmente Biolcati habla de ‘valores tradicionales’. Léase ‘tradicional’ como sinónimo de paquetería aristócrata, en que tradicionalismo no es ni más ni menos que privilegios de clase valores tradicionales)de pies y manos, os imponen su voluntad, sino de coterraneos que nos en) de la República. Un pequeño núcleo de terratenientes con pomposos apellidos compuestos, y dudosa reputación.
No hace falta ser un experto en economía, para saber que el libre cambio en todos los casos ha favorecido a los más poderosos, y ello, por la simple razón que en el mercado no compiten sujetos en igualdad de condiciones. Por el contrario, los hay con mayores riquezas, y con menores. Los primeros, indudablemente, doblegaran a los segundos en la competencia.
No existe igualdad de oportunidades entre los diferentes actores económicos, sino que por el contrario, como se ha dicho, los más fuertes imponen su voluntad a los más débiles.
Es por ello, que en realidad, es incorrecto hablar de ‘libre mercado’. Debiera indicarse como ‘tiranía de los económicamente más poderosos’, pues ello grafica con mayor exactitud lo que realmente sucede en una economía de las llamadas de libre competencia.
Sin desconocer estos elementales conceptos, el Presidente de la Sociedad Rural Argentina ha fustigado al Gobierno Nacional debido a una reciente medida adoptada en torno a la comercialización de granos de trigo.
No pretendo aquí realizar un análisis respecto de si tal decisión gubernamental fue o no acertada, sino, dejar en evidencia el sustrato ideológico de aquellos que se auto proclaman como los generadores de riqueza del país, cuando en realidad son los continuadores de una clase que nos ha puesto de rodillas frente a las naciones manufactureras.
Baste destacar los siguientes párrafos del artículo periodístico transcripto precedentemente: “…El titular de la entidad rural criticó el modelo porque se "persiste, en una mayor intervención de los mercados y se atenta desembozadamente contra las más elementales normas del comercio…” “…Asimismo, argumentó que "la incertidumbre económica que existe hoy en la Argentina es absolutamente incompatible con las decisiones empresarias", y alertó que "el derecho de propiedad, uno de valores fundacionales de nuestra Nación, está hoy amenazado…”.
Ya he tomado posición respecto a la conveniencia del libre cambio o la libre regulación del mercado comercial. Lógicamente que el Presidente de la Sociedad Rural Argentina, reclamará el irrestricto respeto del mercado económico desregulado, hipótesis en la cuál, él y los de su clase, se llevan la parte más cuantiosa de la torta, postergando a los pequeños productores, verdaderos trabajadores de la tierra.
En lo atinente al derecho de propiedad como valor fundacional de la nación y a la intervención del Estado, habré de decir que la propiedad privada es vaca sagrada para quienes gozan de ella, pero no así para los que no poseen ni la tierra que yace en sus zapatos.
Como valor fundacional de la nación, ha sido impuesto por cipayos en oferta, que han vendido la dignidad de un pueblo a cambio de la fortuna personal. Y digo esto, porque el modelo económico impuesto por las armas al sancionar la Constitución de 1853-60, fue la de un país meramente agro exportador, dependiente de las naciones industrializadas. Tan dependiente de ellos, que hemos tenido que tolerar el ultraje de nuestra soberanía cuando nos han impuesto recetas económicas que sólo nos han llevado a la pobreza. Baste como mero ejemplo, el pacto Roca – Runciman, o si se quiere, más cerca en la historia, el blindaje de De la Rúa, la política económica entreguista de Martínez de Hoz (recordar el vínculo de esta familia con la Sociedad Rural Argentina) Cavallo, Machinea, López Murfi, etc, etc
Ninguna de las llamadas naciones industrializadas ha despreciado el proteccionismo económico (intervención del estado) como herramienta fundamental en el fortalecimiento de su economía, sino que a la inversa, la ha privilegiado, imponiendo el libre mercado a las economías más débiles para mantenerlas en aquella condición. Esa es la tan mentada división internacional del trabajo, es decir, que las naciones pobres sean más pobres, y las naciones ricas, sean más ricas.
Así, me permito citar a Jauretche: “…Pero un día la inteligencia alemana despertó. Mucho le debemos al pensamiento de un economista llamado Litz que teorizó en Alemania y también en Estados Unidos la necesidad de una economía nacional. El nos advirtió que el liberalismo de Adam Smith al propender la división internacional del trabajo y el libre cambio, lo que quería era aprovechar las momentáneas condiciones de superioridad que Inglaterra había logrado creando una industria y una marina, gracias a la protección aduanera y al Acta de Navegación. Y de él aprendimos que Adam Smith, el maestro del liberalismo, era un conquistador más peligroso que Napoleón. Fue cuando Alemania, conducida por el genio político de Bismarck, se unificó, construyó una economía nacional defendiéndose del libre cambio por la protección, subsidiando la producción industrial y la exportación, utilizando al Estado como promotor. En una palabra, organizando una política económica de país subdesarrollado que quiere pasar al frente. Gracias a esta política antiliberal Alemania pasó al frente y ha podido superar dos enormes derrotas en dos guerras y rehacerse de las dos…”
Completa la idea, transcribiendo al Dr. Arturo Frondizi: “…Precisamente es lo que yo he señalado en un capítulo de un libro que tengo un tanto olvidado, llamado Petróleo y Política, cuando refiero que el General Grant concurrió a la conferencia libre-cambista de Manchester en 1897, después de dejar la presidencia de los Estados Unidos e invitado a hacer uso de la palabra, dijo: Señores, durante siglos  Inglaterra ha usado del proteccionismo, lo ha llevado hasta sus extremos y le ha dado resultados satisfactorios. No hay duda alguna que a ese sistema debe su actual poderío. Después de esos dos siglos Inglaterra ha creído conveniente adoptar el libre cambio por considerar que ya la protección no le puede dar nada. Pues bien, señores, el conocimiento de mi patria me hace creer que dentro de doscientos años, cuando Norteamérica haya obtenido del régimen protector lo que este puede darle adoptará libremente el libre cambio…” (Arturo Jauretche. ‘Manual de Zonceras Argentinas’ Ed. Corregidor -2010-. Pág. 176 y SS)
Como se ve, nadie que haya puesto la grandeza de su nación por encima de sus intereses personales, ha defendido el libre mercado como modelo de desarrollo.
Pero nuestra Sociedad Rural, hoy con Biolcati a la cabeza, somete los intereses del País, a los propios y a los de su clase. Me niego a pensar que este dirigente ganadero es una especie de imbécil que no ve las consecuencias que sus ideas económicas traerían –trajeron- a la República Argentina. Creo más bien, que esconde sus más espurios intereses tras el principio sagrado del libre cambio, la libertad de mercado. Aquel axioma ideado por el conquistador más peligroso que Napoleón, con el agravante de que en este caso, no se trata de invasores que nos imponen su voluntad, sino de coterráneos que nos pretenden entregar, atados de pies y manos, a las fauces del colonizador.-

domingo, 30 de enero de 2011

JOSE SABIA - La Vela Puerca

José sabía que no puede ser
que esos amores no pueden durar
y que la vida es así
que te da sólo pa' quitarte
y así arrancó para algún callejón
mirando un hada, escuchando un adiós
adiós a todo placer
que te saque de la amargura
el mostrador ya no aguantaba más
de codo un callo y de pié por la fe
que tiene le que se cayó
para levantarse de nuevo

ya no había letras pa' su caminar
amanecía y la feria otra vez
buscándole su lugar
para el que se la juega entero
y sin embargo levantó
copas y copas al dolor
al dolor de seguir vivo
que es lo bueno que tiene el dolor
y también al placer de ganar y perder
cuando todo parece jodido
es cuando hay que poner
el día se iba y con el su penar
ya estaba listo pa' verla volar
"que no se vaya a caer"
pensaba cuando cerraba el puesto

y así arrancó para algún callejón
mirando nada, escuchando un adiós
el amor sabe durar
lo que dura en llorar un muerto
ya se olvidó de lo lindo que fué
ya se olvidó y no se va a acordar más
era feliz sin amor
pensaba y se le caía una gota
no se me quede josé por favór
alguna vuelta le vamo' a encontrar
y dejese de pensar
que la música es una nota
y con orgullo levantó
copas y copas al dolor
al dolor de seguir vivo
que es lo bueno que tiene el dolor
y también al placer de ganar y perder
cuando todo parece jodido
es cuando hay que poner
si todo parece jodido
es cuando hay que poner
Lai lai lai lai rai lai lai rai lai

sábado, 29 de enero de 2011

MAÑANA - La Vela Puerca

Me levanto a la mañana
Busco el sol bajo mi cama
Sabemos que la vida es dura
Pero la amargura no es la solución
Es la peor prisión del alma
Es la peor prisión
Es la peor prisión del alma
Es la peor, sí
Mejor abrir la mente
Y mirar siempre al frente
Que ningún camino lleva igual destino
Depende de lo que hagas en este instante
No de Dios, no de Dios ni de lo que hiciste antes
Mañana
Yo me pregunto cuándo va a ser
Mañana
Yo me pregunto cuándo va llegar
Mañana
Yo me pregunto cuándo, cuándo va a ser