lunes, 31 de enero de 2011

LIBRE CAMBIO, LA SOCIEDAD RURAL Y LA DEPENDENCIA ECONÓMICA

La Mesa doblada

El presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, defendió la postura de libre comercialización que mantiene su entidad junto con Confederaciones Rurales al indicar que la intervención del Ministerio de Agricultura para que la industria molinera compre 500 mil toneladas de trigo a precio pleno a una cooperativa vinculada a la Federación Agraria "atenta desembozadamente contra las más elementales normas del comercio". Y aseguró que "el derecho de propiedad, uno de valores fundacionales de nuestra Nación, está hoy amenazado". El titular de la CRA, Mario Llambías, salió a conciliar y pidió la "unidad del campo".
Durante la apertura oficial de la 69° Exposición de la Sociedad Rural de Neuquén, en la ciudad de Junín de los Andes, Biolcati apuntó contra el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, invitándolo a "sacarse la careta" por ser parte de "una política que ya regaló 2500 millones de dólares a molinos y exportadores". El titular de la entidad rural criticó el modelo porque se "persiste, en una mayor intervención de los mercados y se atenta desembozadamente contra las más elementales normas del comercio".
Además, repitió que "si se continúa con esta política de desestímulo a la producción", va a "faltar pan, carne, y leche en la mesa de los argentinos".
Asimismo, argumentó que "la incertidumbre económica que existe hoy en la Argentina es absolutamente incompatible con las decisiones empresarias", y alertó que "el derecho de propiedad, uno de valores fundacionales de nuestra Nación, está hoy amenazado".
Respecto de la operación por 500 mil toneladas recibida con "beneplácito" por la FAA indicó que es "un nuevo ataque al sistema de comercialización del trigo, y a los productores en general". "Es lo que compra toda la molinería en un mes, y se ordena comprarlo a un solo cliente", exclamó el ruralista
El presidenta de CRA, que acompañó a Biolcati en Neuquén, tomó una postura conciliadora y pidió a sus colegas de la Mesa de Enlace que dejen atrás las discusiones y piensen en la "unidad del campo".
"Priorizar los intereses individuales de nuestras entidades por sobre la defensa de los productores y de la producción nacional no nos ayuda para lograr las soluciones de fondo que necesitamos", aseveró el dirigente.
Respecto de la habilitación ante el pedido de compra de granos por parte de acopiadora cercana a la FAA, Llambías indicó que "se equivocan quienes ven a estos actos de Gobierno como un avance".

PAGINA 12. DOMINGO 30 DE ENERO DE 2011
*******************************************
No hace mucho terminé de leer “Manual de Zonceras Argentinas”, obra escrita por Arturo Jauretche.
Una de las clases de zonceras identificadas por el autor, son las de carácter económico.
Allí, nos ilustra como el libre mercado, en verdad es la nueva forma de colonizar a los pueblos, a través de la economía. Así, las naciones desarrolladas, condenan a las que se encuentran en vía de desarrollo, al rol de meros proveedores de materia prima, sentenciando a los pueblos a la miseria permanente.
Claro, quién se beneficia de este modelo de la Argentina como ‘almacén del mundo’, es la oligarquía agraria, puesto que ellos son los que producen esa materia prima que finalmente será exportada a los imperios económicos.
Por supuesto, la oligarquía agraria está conformada por las familias tradicionales (no casualmente Biolcati habla de ‘valores tradicionales’. Léase ‘tradicional’ como sinónimo de paquetería aristócrata, en que tradicionalismo no es ni más ni menos que privilegios de clase valores tradicionales)de pies y manos, os imponen su voluntad, sino de coterraneos que nos en) de la República. Un pequeño núcleo de terratenientes con pomposos apellidos compuestos, y dudosa reputación.
No hace falta ser un experto en economía, para saber que el libre cambio en todos los casos ha favorecido a los más poderosos, y ello, por la simple razón que en el mercado no compiten sujetos en igualdad de condiciones. Por el contrario, los hay con mayores riquezas, y con menores. Los primeros, indudablemente, doblegaran a los segundos en la competencia.
No existe igualdad de oportunidades entre los diferentes actores económicos, sino que por el contrario, como se ha dicho, los más fuertes imponen su voluntad a los más débiles.
Es por ello, que en realidad, es incorrecto hablar de ‘libre mercado’. Debiera indicarse como ‘tiranía de los económicamente más poderosos’, pues ello grafica con mayor exactitud lo que realmente sucede en una economía de las llamadas de libre competencia.
Sin desconocer estos elementales conceptos, el Presidente de la Sociedad Rural Argentina ha fustigado al Gobierno Nacional debido a una reciente medida adoptada en torno a la comercialización de granos de trigo.
No pretendo aquí realizar un análisis respecto de si tal decisión gubernamental fue o no acertada, sino, dejar en evidencia el sustrato ideológico de aquellos que se auto proclaman como los generadores de riqueza del país, cuando en realidad son los continuadores de una clase que nos ha puesto de rodillas frente a las naciones manufactureras.
Baste destacar los siguientes párrafos del artículo periodístico transcripto precedentemente: “…El titular de la entidad rural criticó el modelo porque se "persiste, en una mayor intervención de los mercados y se atenta desembozadamente contra las más elementales normas del comercio…” “…Asimismo, argumentó que "la incertidumbre económica que existe hoy en la Argentina es absolutamente incompatible con las decisiones empresarias", y alertó que "el derecho de propiedad, uno de valores fundacionales de nuestra Nación, está hoy amenazado…”.
Ya he tomado posición respecto a la conveniencia del libre cambio o la libre regulación del mercado comercial. Lógicamente que el Presidente de la Sociedad Rural Argentina, reclamará el irrestricto respeto del mercado económico desregulado, hipótesis en la cuál, él y los de su clase, se llevan la parte más cuantiosa de la torta, postergando a los pequeños productores, verdaderos trabajadores de la tierra.
En lo atinente al derecho de propiedad como valor fundacional de la nación y a la intervención del Estado, habré de decir que la propiedad privada es vaca sagrada para quienes gozan de ella, pero no así para los que no poseen ni la tierra que yace en sus zapatos.
Como valor fundacional de la nación, ha sido impuesto por cipayos en oferta, que han vendido la dignidad de un pueblo a cambio de la fortuna personal. Y digo esto, porque el modelo económico impuesto por las armas al sancionar la Constitución de 1853-60, fue la de un país meramente agro exportador, dependiente de las naciones industrializadas. Tan dependiente de ellos, que hemos tenido que tolerar el ultraje de nuestra soberanía cuando nos han impuesto recetas económicas que sólo nos han llevado a la pobreza. Baste como mero ejemplo, el pacto Roca – Runciman, o si se quiere, más cerca en la historia, el blindaje de De la Rúa, la política económica entreguista de Martínez de Hoz (recordar el vínculo de esta familia con la Sociedad Rural Argentina) Cavallo, Machinea, López Murfi, etc, etc
Ninguna de las llamadas naciones industrializadas ha despreciado el proteccionismo económico (intervención del estado) como herramienta fundamental en el fortalecimiento de su economía, sino que a la inversa, la ha privilegiado, imponiendo el libre mercado a las economías más débiles para mantenerlas en aquella condición. Esa es la tan mentada división internacional del trabajo, es decir, que las naciones pobres sean más pobres, y las naciones ricas, sean más ricas.
Así, me permito citar a Jauretche: “…Pero un día la inteligencia alemana despertó. Mucho le debemos al pensamiento de un economista llamado Litz que teorizó en Alemania y también en Estados Unidos la necesidad de una economía nacional. El nos advirtió que el liberalismo de Adam Smith al propender la división internacional del trabajo y el libre cambio, lo que quería era aprovechar las momentáneas condiciones de superioridad que Inglaterra había logrado creando una industria y una marina, gracias a la protección aduanera y al Acta de Navegación. Y de él aprendimos que Adam Smith, el maestro del liberalismo, era un conquistador más peligroso que Napoleón. Fue cuando Alemania, conducida por el genio político de Bismarck, se unificó, construyó una economía nacional defendiéndose del libre cambio por la protección, subsidiando la producción industrial y la exportación, utilizando al Estado como promotor. En una palabra, organizando una política económica de país subdesarrollado que quiere pasar al frente. Gracias a esta política antiliberal Alemania pasó al frente y ha podido superar dos enormes derrotas en dos guerras y rehacerse de las dos…”
Completa la idea, transcribiendo al Dr. Arturo Frondizi: “…Precisamente es lo que yo he señalado en un capítulo de un libro que tengo un tanto olvidado, llamado Petróleo y Política, cuando refiero que el General Grant concurrió a la conferencia libre-cambista de Manchester en 1897, después de dejar la presidencia de los Estados Unidos e invitado a hacer uso de la palabra, dijo: Señores, durante siglos  Inglaterra ha usado del proteccionismo, lo ha llevado hasta sus extremos y le ha dado resultados satisfactorios. No hay duda alguna que a ese sistema debe su actual poderío. Después de esos dos siglos Inglaterra ha creído conveniente adoptar el libre cambio por considerar que ya la protección no le puede dar nada. Pues bien, señores, el conocimiento de mi patria me hace creer que dentro de doscientos años, cuando Norteamérica haya obtenido del régimen protector lo que este puede darle adoptará libremente el libre cambio…” (Arturo Jauretche. ‘Manual de Zonceras Argentinas’ Ed. Corregidor -2010-. Pág. 176 y SS)
Como se ve, nadie que haya puesto la grandeza de su nación por encima de sus intereses personales, ha defendido el libre mercado como modelo de desarrollo.
Pero nuestra Sociedad Rural, hoy con Biolcati a la cabeza, somete los intereses del País, a los propios y a los de su clase. Me niego a pensar que este dirigente ganadero es una especie de imbécil que no ve las consecuencias que sus ideas económicas traerían –trajeron- a la República Argentina. Creo más bien, que esconde sus más espurios intereses tras el principio sagrado del libre cambio, la libertad de mercado. Aquel axioma ideado por el conquistador más peligroso que Napoleón, con el agravante de que en este caso, no se trata de invasores que nos imponen su voluntad, sino de coterráneos que nos pretenden entregar, atados de pies y manos, a las fauces del colonizador.-

2 comentarios:

  1. Fijate que el día que Página 12 publicó en tapa la nota que me decías, Clarín también lo hizo pero bien chiquito (http://www.clarin.com/politica/Denuncia-AFIP-trabajo-esclavo_0_419358111.html).
    Y al día siguiente hizo lo mismo
    http://www.clarin.com/politica/AFIP-castigo-firma-vinculada-semillera_0_419958040.html

    ResponderEliminar
  2. Ah, se me escapó! Hoy salió otra nota igual en Página, pero en la pero en Entre Ríos me parece... No me fijé en otros diarios...
    Escuché en la radio, que La Nación tituló la nota como nueva embestida del gobierno al campo, o algo por el estilo...

    ResponderEliminar